RESENTIMIENTO Y RENCOR
MARCOS 10:17-22
La
mayoría de nosotros conocemos y hemos escuchado a
cerca de la historia de este joven rico, un hombre que tuvo un encuentro
personal con jesús, un joven que desde el punto de vista del mundo era una
buena persona, pues él obedecía a sus padres, obedecía los mandamientos, tenía
todo lo que un buen cristiano puede tener hoy en día, excepto algo: había algo
que ocupaba un mejor lugar en su corazón que el que Dios debería ocupar.
Y todos
al escucharla entendemos que debemos darle a Dios a un lugar mejor en nuestros
corazones que a nuestra casa, a nuestra comodidad, a
nuestro sueño, a nuestra televisión, al santos, etc.. Y tratamos decimos que es
tan difícil de dejar pues nos genera confort, descanso, alegría, emoción, y
pensamos: cómo puede ser malo esto si sabe tan rico.
Hasta
podríamos decir a pos eso si es difícil de dejar, las
cosas que nos gusta hacer, cómo voy a dejar lo que con tanto esfuerzo he
logrado, cómo voy a dejar de hacer algo si es el único derecho que tengo.
A pero
hay algunas cosas de las cuales no queremos despojarnos y que provocan en
nosotros infelicidad, amargura, falta de bendiciones y abundancia de
maldiciones, nos come de adentro hacia fuera, seca el amor que Dios quiere
sembrar en nosotros, nos provoca enfermedades físicas y espirituales, etc. Etc.
Estoy hablando del RESENTIMIENTO Y DEL RENCOR, sentimientos que nos gusta guardar en
lo más profundo de nuestros corazones, tan adentro de nosotros que cuando el
espíritu santo nos quiere limpiar de ellos nos duele como si quisieran apagar
la tele justo cuando van a cachar a la pareja infiel de la novela.
CANTAMOS: EL ESPÍRITU DE DIOS ESTÁ EN ESTE
LUGAR---
ESPERAME ESPÍRITU SANTO, ESE RENCOR O RENCORES
SON MIOS, DEJALOS EN PAZ,
PORQUE
APARTE LOS COLECCIONAMOS.
Definamos estas dos palabras
El resentimiento es similar
al acto de aferrarse a una brasa encendida con la intención de lanzársela a
otro quemándose uno la mano mientras tanto.
De hecho, la palabra resentimiento
viene de resentir, es decir, de volver a sentir intensamente una y otra vez ese
coraje, odio o rabia Cuando estas resentido o resentida, sientes con intensidad
el dolor del pasado una y otra vez, y esto, sin duda, no sólo tiene un efecto
lamentable en tu bienestar emocional, sino que también repercute negativamente
en tu bienestar físico y a tu salud.
El rencor es un enojo profundo y
persistente; un resentimiento arraigado que desequilibra y enferma el cuerpo y
la mente.
Entonces, que beneficio tenemos al estar
acumulando rencores
La Biblia nos enseña que debemos
amar a nuestros enemigos, que debemos perdonar para poder ser perdonados, que
debemos dejar la venganza en manos de Dios.
Jesús fue ejemplo de que debemos perdonar a
quien nos ofende, a quien nos lastima, a quien nos traiciona.
El
espíritu santo nos quiere llenar de su presencia, quiere habitar en nosotros,
transformarnos, cambiarnos sanarnos, de adentro hacia
fuera, pero si nosotros no lo dejamos, si nosotros no queremos despojarnos de
eso ke nos lastima y nos impide ser llenos de él de qué manera podremos ser
llenos de él
Será esa la respuesta a la pregunta que cada
vez nos hacemos: Dios, por que no crezco en ti, porqué veo que fulanito o
perenganito es usado por ti, por qué yo que tengo muchos años de conocerte no
puedo ni siquiera tener el valor de dirigir, ya de perdis de darles una
enseñanza a mi esposa o hijos, a los niños de la iglesia?? Por qué estoy tan
enano dios???
Será que necesito ser buen cristiano para
tener el poder del espíritu santo, o necesito del poder del espíritu santo para
poder ser un buen cristiano lleno su poder?
Este mismo silencio que ahora esta es el mismo
que tenia los discípulos cuando se preguntaban, entonces QUIEN PODRÁ SALVARSE.
HERMANO, AMIGO, PERSONA QUE LEE, NO SE PONGA
TRISTE, PARA LOS HOMBRES ES IMPOSIBLE, PERO NO PARA DIOS, PORQUE TODAS LAS
COSAS SON POSIBLES PARA DIOS.
GALATAS 5:22-25 22 Mas
el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,
fidelidad, 23 mansedumbre,
dominio propio; contra tales cosas no hay ley. 24 Pues
los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu
25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu

