viernes, 24 de octubre de 2014

DIGA NO RESENTIMIENTO Y AL RENCOR



RESENTIMIENTO Y RENCOR

MARCOS 10:17-22

La mayoría de nosotros conocemos y hemos escuchado a cerca de la historia de este joven rico, un hombre que tuvo un encuentro personal con jesús, un joven que desde el punto de vista del mundo era una buena persona, pues él obedecía a sus padres, obedecía los mandamientos, tenía todo lo que un buen cristiano puede tener hoy en día, excepto algo: había algo que ocupaba un mejor lugar en su corazón que el que Dios debería ocupar.

Y todos al escucharla entendemos que debemos darle a Dios a un lugar mejor en nuestros corazones que a nuestra casa, a nuestra comodidad, a nuestro sueño, a nuestra televisión, al santos, etc.. Y tratamos decimos que es tan difícil de dejar pues nos genera confort, descanso, alegría, emoción, y pensamos: cómo puede ser malo esto si sabe tan rico.
Hasta podríamos decir a pos eso si es difícil de dejar, las cosas que nos gusta hacer, cómo voy a dejar lo que con tanto esfuerzo he logrado, cómo voy a dejar de hacer algo si es el único derecho que tengo.


A pero hay algunas cosas de las cuales no queremos despojarnos y que provocan en nosotros infelicidad, amargura,  falta de bendiciones y abundancia de maldiciones, nos come de adentro hacia fuera, seca el amor que Dios quiere sembrar en nosotros, nos provoca enfermedades físicas y espirituales, etc. Etc.

Estoy hablando del RESENTIMIENTO Y DEL RENCOR, sentimientos que nos gusta guardar en lo más profundo de nuestros corazones, tan adentro de nosotros que cuando el espíritu santo nos quiere limpiar de ellos nos duele como si quisieran apagar la tele justo cuando van a cachar a la pareja infiel de la novela.
CANTAMOS: EL ESPÍRITU DE DIOS ESTÁ EN ESTE LUGAR---
ESPERAME ESPÍRITU SANTO, ESE RENCOR O RENCORES SON MIOS, DEJALOS EN PAZ,
PORQUE  APARTE LOS COLECCIONAMOS.

Definamos estas dos palabras
 
El resentimiento es similar al acto de aferrarse a una brasa encendida con la intención de lanzársela a otro quemándose uno la mano mientras tanto.
De hecho, la palabra resentimiento viene de resentir, es decir, de volver a sentir intensamente una y otra vez ese coraje, odio o rabia Cuando estas resentido o resentida, sientes con intensidad el dolor del pasado una y otra vez, y esto, sin duda, no sólo tiene un efecto lamentable en tu bienestar emocional, sino que también repercute negativamente en tu bienestar físico y a tu salud.

El rencor es un enojo profundo y persistente; un resentimiento arraigado que desequilibra y enferma el cuerpo y la mente.

Entonces, que beneficio tenemos al estar acumulando rencores

La Biblia nos enseña que debemos amar a nuestros enemigos, que debemos perdonar para poder ser perdonados, que debemos dejar la venganza en manos de Dios.

Jesús fue ejemplo de que debemos perdonar a quien nos ofende, a quien nos lastima, a quien nos traiciona.

El espíritu santo nos quiere llenar de su presencia, quiere habitar en nosotros, transformarnos, cambiarnos sanarnos, de adentro hacia fuera, pero si nosotros no lo dejamos, si nosotros no queremos despojarnos de eso ke nos lastima y nos impide ser llenos de él de qué manera podremos ser llenos de él


Será esa la respuesta a la pregunta que cada vez nos hacemos: Dios, por que no crezco en ti, porqué veo que fulanito o perenganito es usado por ti, por qué yo que tengo muchos años de conocerte no puedo ni siquiera tener el valor de dirigir, ya de perdis de darles una enseñanza a mi esposa o hijos, a los niños de la iglesia?? Por qué estoy tan enano dios???
Será que necesito ser buen cristiano para tener el poder del espíritu santo, o necesito del poder del espíritu santo para poder ser un buen cristiano lleno su poder?

Este mismo silencio que ahora esta es el mismo que tenia los discípulos cuando se preguntaban, entonces QUIEN PODRÁ SALVARSE.

HERMANO, AMIGO, PERSONA QUE LEE, NO SE PONGA TRISTE, PARA LOS HOMBRES ES IMPOSIBLE, PERO NO PARA DIOS, PORQUE TODAS LAS COSAS SON POSIBLES PARA DIOS.

GALATAS 5:22-25 22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, 23 mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley. 24 Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu
























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